Escucha tu ahora, déjame hablar
Demasiado silencios, demasiados enfados
Pero nunca te quise molestar
Ahora que puedo y quiero desvelar mi rostro
Tapado por críticas ante una sociedad
Deseo decirte, espero que me escuches
Que yo amo la libertad, tanto o más
Que tú y tú no más que yo
Y en mi palacio de fuentes naturales
De versos derramados en el césped
En este viejo parque de esta ciudad
Amanezco dormido, por no querer envenenar
Las pasiones ilógicas de la gran burocracia estatal
Que te pretender acoger en sus faldas
Y resulta que no hay príncipes ni princesas aladas
Sino sabios de bolsillo abultado
Que con consejos con arte bien estudiado y dialogado
Carecen de escrúpulos sociales y victimizan al otro
Que sube dos escalones más para potenciarse
Desmenuzando al que toma café por las mañanas
En el rincón de la verdad, la suya claro está
Y envueltos en aplausos los afines y en abucheos los contras
Nadie sabe nada, todos quieren algo bueno y nunca llega
La base de la inmensa pirámide
se está haciendo débil y ya resquebraja
No quiero dadivas ni engaños, no quiero promesas rotas
No quiero culpables e inocentes
Solo quiero ser libre de pensamiento, libre de expresión
Pero si para ello no puedo gritar lo que siento
sin que factura me pasen
Olvido o que he dicho y dicho queda sin valor alguno
Hoy no esbozo una sonrisa, la finjo para agradar
Pero al mismo tiempo que mi rostro destapo
Afino los oídos y hago teatro
Hoy te rio a ti y me cuentas, te escucho
Mañana le sonrío del que me cuentas y le escucho
Y en un aplauso célebre dono mi opinión
Falso tu tanto como el y yo no rio gracias
No abogo por quien está con todo a su lado
No defiendo causas perdidas, ni defiendo siglas
Soy un ciudadano con derechos mermados
Con obligaciones más allá de donde pueden llegar
Aniquilado por la injusta soledad del sistema
Me apego a alguien que siempre estuvo a mi lado
Y aunque demencial impropio y no coherente
Ese alguien soy yo, quizás me equivoque,
pero soy yo el equivocado
Quizás me arruine,
pero soy yo el arruinado
Quizás no yazca en una elegante tumba
Que más da, si la verdadera condición humana es
Ser más, tener más de lo que se puede gastar
Hoy me planto ante una sociedad inerte y marchita
Anticuada y nada realista, que aprovechan esos astros
Para enfocar en ellos la luz solar que tanto atrae al atrofiado
Mañana no amanece para mí,
sigue la oscuridad impuesta de regalías sobradas
de intereses saturada y digo entonces
de como qué a quien va, de quien bostezas
si de hambre ya no te quejarás
pero la luna y el sol verás
acobijado en refugios de invierno
por perder lo que por derecho te corresponde
por no tener para poder mantener ni mantenerse
estoy cansado de escuchar, estorbas, pero sigue
porque mientras la dádiva obligatoria a ella correspondas
ni coche ni casa ni campo
ni corrales ni olivos
somos el cajero de los veteranos de la comicidad
somos los carceleros de nosotros mismos
que se crece ante una sonrisa o apretón de manos
de un importante
el importante que te deja en la calle
que con impuestos desmesurados te azota
y sigues plebeyo ante el reino de los astros
que no tiene luz propia, sino el plagio del sol
que hacen suyo con un papel escrito y firmado
no, me niego a seguir siendo el arlequín
el que baila ante amables palabras
que huelen a podredumbre incierta
y nunca ves lo que un día te dijeron
con mucho ímpetu, esto es para ti
pero me lo quedaré yo mientras tanto
y esa es la vida social, perfectamente
balsámica para unos
punzante para los del rostro tapado
pero ya me lo he quitado
si tengo que gritar, lo haré
aunque sea un grito al vacío
igual que todos lo demás y los demás
igual a los silencios cómplices
no, basta ya.